En Venecia la polémica esta servida, llega de la mano de una novedosa e inédita lectura de la grandiosa obra de Miguel Ángel,la `Piedad´.
La Piedad, que se encuentra en la Basílica de San Pedro inspira una nueva representación de la Piedad, que transmite una lectura diferente. El artista belga, Jan Fabre, cambia el dolor de una madre por el fallecimiento de su hijo por otra situación totalmente diferente. En esta nueva escultura, la muerte sostiene en sus brazos un Cristo con la cara del propio artista belga. En esta interpretación, el rostro de la virgen se transforma en una calavera, que representa la muerte.
Esta obra se titula `Sueño compasivo. Piedad V´, y se puede ver en la Nueva Escuela Grande de Santa María de la Misericordia, Venecia, desde el 1 de junio al 16 de octubre, coincidiendo con la Bienal de Venecia.
En esta inédita lectura, la polémica aparece tras la reinterpretación de Fabre, quien se permite dar forma a la propia muerte, a un Cristo descompuesto (con rasgos de J.Fabre) y a la metamorfosis a través de escarabajos. Además Cristo en su mano derecha sostiene un cerebro ya que son las neuronas las que hacen percibir el sentimiento de compasión.
Los organizadores intentan aclarar la situación, asegurando que el mensaje no es blasfemo ni provocativo, o al menos no pretende eso. Se trata de una `performance´ que representa los verdaderos sentimientos de una madre que quiere sustituir al hijo muerto.
Además la muestra consta de un ritual, es decir, el espectador debe cambiarse los zapatos y subir a un escenario donde serán actores próximos a las 5 esculturas de Fabre, entre las cuales se encuentra la controvertida escultura.
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