Miles de amantes del arte han esperado toda la noche con temperaturas gélidas para echar un último vistazo a una gran retrospectiva sobre el impresionista francés Claude Monet. El Grand Palais de París ha tenido que abrir sus puertas 24 horas para hacer frente a la demanda.
Envuelta en bufandas y abrigos,la gente hizo fila durante más de tres horas para ver las casi 200 obras del maestro del s.XIX antes de que la exhibición histórica, la mayor sobre Monet en décadas, cierre esta noche.
El personal del museo se solidarizó con ellos y les llevó bebidas calientes y trozos de pastel para mantener altos los ánimos, mientras que un clarinetista tocaba para la multitud.
Jean-Paul Cluzel, presidente del Gran Palais, dijo que el museo había decidido mantener sus puertas abiertas de forma ininterrumpida desde el viernes para hacer frente al número récord de visitantes: se prevé lleguen a casi un millón desde que la exposición abrió a finales de septiembre.
"Hay una experiencia especial, una sensación especial cuando visitas una exposición de este tipo durante la noche. Vas a un espectáculo, vas a una discoteca y luego te sumerges en arte, en pintura, en colores", argumenta.
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