Fue una de las historias más conmovedoras del siglo XX: el cuento de hadas del rey que renunció al trono por el amor de una mujer. Un romance que se resiste a morir en el inconsciente colectivo y cuya memoria alimentará Sotheby,s en noviembre vendiendo las mejores joyas de Eduardo VIII y Wallis Simpson en una subasta que se presume espectacular.
La casa Sotheby,s pondrá a la venta la colección "Joyas de la Duquesa de Windsor", cuyos tesoros representan memorables momentos en la vida de la pareja y tienen enorme valor artístico e histórico.
Se trata de 20 lotes que incluyen desde un brazalete con forma de pantera Cartier, pasando por un broche con forma de flamenco de rubíes, zafiros, esmeraldas, diamantes y cetrino valorado en un millón y medio de euros, hasta un estuche de cigarrillos Cartier, de oro de 18 kilates, con incrustaciones de piedras preciosas, que tiene grabada la inscripción "David from Wallis Christmas 1935" y está valorado en unos 200.000 euros.
Si bien cualquiera no podrá pujar por ellas, al menos sí podrá ver en persona las históricas joyas que Eduardo VIII regaló a su amada Wallis, ya que la colección se expondrá por todo el mundo antes de su subasta. Las ofertas más fuertes llegan de Asia y el Medio Oriente.
Parte de la colección se vendió a raíz de la muerte de la Duquesa en 1986, como la vajilla privada de la pareja ducal y una amplia variedad de medallas reales. En aquel entonces los 306 lotes subastados en Ginebra alcanzaron el récord de 75,4 millones de francos suizos (50 millones de dólares de la época).
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