Es el mueble español más ecléctico. Una mezcla de elementos góticos, líneas abombadas, formas de
gusto imperio o maderas de característicos colores oscuros llenaron todos los palacios y los salones
de tertulia del siglo XIX. Eficacia y belleza se aliaron en cómodas, camas, sillas o tocadores para hacer
compatibles las ideas de solidez y confort con la de la más pura decoración. Ya en su día nacieron
con la vocación de llegar a un público amplio, dada su versatilidad, y hoy sus más que atractivos
precios (podemos encontrar piezas de la década de los sesenta por unos 1.500 euros) todavía lo
confirman. El mueble isabelino vuelve a convertirse en una interesante tendencia para la nueva
temporada pero, para no confundirse, descubra cómo reconocerlo y cómo apreciarlo.
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