Con crisis o sin ella, los propietarios de las piezas importantes siguen apostando por el mercado internacional
a la hora de sacarlas a subasta. A la ausencia de una potente sala española capaz de competir con las dos
grandes firmas internacionales, se une un esnobismo muy extendido tanto entre particulares como entre
instituciones, que ven un toque de distinción en las compras y ventas con sello foráneo. Por si fuera poco,
ahora también otros compradores y vendedores potenciales, con la excusa de la incierta coyuntura
económica, se han instalado en un compás de espera aguardando momentos más propicios para actuar.
Pero es precisamente en el ciclo bajista cuando conviene estar más atentos a las oportunidades.
Leer informe completo [Sólo usuarios registrados]
|