Coincidiendo con la visita del presidente de la República Francesa, Nicolás Sarkozy, el Museo del Prado ha presentado su programa “La obra invitada”, que se inaugura con una obra llegada del Louvre: la “Magdalena penitente”, de George de La Tour, así como su primera sala temática, "Los primeros Borbones. Retratos de Pintura francesa del Siglo XVIII", como parte de su actual proyecto de reordenación y ampliación de colecciones.
Dos actos “de marcado acento francés”, como resaltó el director del Prado, Miguel Zugaza, quien hizo hincapié en la “intensa relación” entre ambos museos (“el Louvre siempre ha sido un ejemplo a seguir”), que desde hace tiempo trabajan en un ambicioso programa expositivo compartido que culminará en 2012. “En tiempos de crisis -dijo- la cultura se convierte en un elemento clave en la recuperación”.
Las tres exposiciones conjuntas en preparación son “Turner y los Maestros” (2010), “El Paisaje Clasicista en Roma” (2011) y “El último Rafael” (2012); las tres podrán verse en Madrid y en París.
Para el director del Museo del Louvre, Henri Loyrette, el Prado es “un socio indispensable" ya que “uno de los puntos débiles del Louvre es el arte español”, porque los franceses no lo consideraron interesante hasta el siglo XIX.
La “Magdalena Penitente” estará hasta el 28 de junio en la sala 5 del edificio Villanueva, acompañada por las dos obras de George La Tour que conserva el Prado: “Ciego tocando la Zanfonía” (comprado a principios de los noventa) y “San Jerónimo leyendo” (descubierto hace un par de años en unas dependencias ministeriales).
También son franceses los artistas que ocupan la nueva sala temática dedicada a los primeros Borbones: la sala 39 del edificio Villanueva, presidida ahora por el gran retrato de “La familia de Felipe V” pintado por Louis Michel van Loo y que se muestra por vez primera al público después de seis años, acompañado por retratos de Rigaud, Ranc, Houasse, Largillièrre y Callet.
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