Las subastas de Navidad van a servir de termómetro para medir los efectos de la crisis en el mercado del arte, porque diciembre siempre ha sido -como en todos los ámbitos- el mes consumista por excelencia. Lo cierto es que lo bueno, si está en precio, se vende sin ningún problema, y las últimas subastas del año traen bastante donde elegir.
Hay pintura contemporánea de alto nivel y muebles de diseño del siglo XX, tan de moda en los últimos tiempos, pero también encontramos pintura antigua de calidad a la que conviene prestar atención, aunque no figure hoy entre lo más solicitado. Destacan, además, algunas piezas de las Reales Fábricas, así como relojes de bolsillo muy interesantes y miniaturas de autores notables, sin olvidar una subasta monográfica de fotografía de época el coleccionismo numismático, al alza como inversión en los últimos meses.
Las páginas de este nº100 de Subastas Siglo XXI pretenden, como siempre lo han hecho en esta década de andadura, ser un escaparate que les ayude a elegir, animándoles a invertir en un valor seguro y rentable como es el arte en todas sus manifestaciones.
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